El diseño de packaging busca transmitir frescura y dinamismo, propio de un producto pensado para el disfrute de la fruta. Para lograrlo, se han integrado formas y trazos de inspiración geométrica en la etiqueta, al igual que el uso de una tipografía sólida y de vértices agudos que otorga una presencia sólida y contribuye a la personalidad única de la marca, creando un juego visual que plasma juventud y atracción, sugiriendo modernidad y orden. Las gamas cromáticas utilizadas se identifican rápidamente con cada sabor, y su diseño facilita la opción de ser escalable a otras variedades de la misma línea, permitiendo ajustar la paleta cromática sin perder la esencia de la marca.
[Packaging]